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MANIOBRAS ETÍLICAS

Conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol supone un grave riesgo debido a la euforia que produce y al déficit en el nivel de atención y capacidad de respuesta.
Entre el 30% y el 80% de los accidentes de circulación están relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas, según las estadísticas de la Dirección General de Tráfico. Cada año son miles las personas que fallecen por siniestros relacionados con la bebida en todo el mundo. Esos accidentes responden habitualmente a un determinado perfil. Suelen implicar a personas jóvenes, de entre 18 y 25 años, y generalmente son consecuencia de la realización de maniobras imprudentes o de una conducción peligrosa, sobre todo durante los fines de semana y especialmente por la noche.
La bebida influye sobre el nivel de atención y la capacidad de respuesta del conductor. La presencia de un cierto nivel de alcohol en la sangre determina un déficit de atención; disminuye la capacidad de concentración, la fijación de la vista se vuelve errática y se pierde control sobre el campo visual, que disminuye en amplitud y profundidad, sobre todo por la noche.
Efectos orgánicos
La habilidad y la exactitud en el cálculo de distancias se ven perjudicadas, así como la percepción correcta de la velocidad, con lo que se compromete la seguridad en los adelantamientos y maniobras de evasión. La pérdida de unas décimas de segundo puede marcar la diferencia entre una colisión o un frenazo a tiempo. La consecuencia del error aumentará en distancia proporcionalmente con la velocidad del vehículo. Además de producirse una disminución en la rapidez de reacción, también se puede ver enturbiada la capacidad de tomar decisiones.
La firmeza y claridad mental disminuye a la hora de decidir una determinada maniobra. La conducción es insegura, con el riesgo que ello supone a la hora de realizar adelantamientos o adaptar la forma de conducir a las condiciones meteorológicas o ambientales, lo que puede llevar a que se cometan errores con frecuencia. La conducción nocturna resulta por ello especialmente peligrosa.

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Actualizado: Miércoles, 2 Abril, 2008